1. Melindre (delicadeza afectada y excesiva).
2. Fingimiento (simulación).
3. Hecho o dicho fútil y de poca entidad, a que se ha querido dar importancia.
Nuestra custodio Teresa Frías nos propone este curioso sustantivo que hoy os presentamos, híbrido procedente del cruce de las voces pamplina (del latín *papaverina, y este de papāver, "amapola") y memo (voz que imita el tartamudeo) comentándonos: "...Una palabra curiosa que creo merece la pena incluir en su blog es pamema, que entre otros significado tiene el de tontería o estupidez..."
A modo de ejemplo, escribe Benito Pérez Galdós en su novela Fortunata y Jacinta:
"... Pues ella quería a Juanín como si le hubiera llevado en sus entrañas. ¡Y no había más que hablar! Olvido de todo, y nada de celos retrospectivos. En la excitación de su cariño, la dama acariciaba en su mente un plan algo atrevido. «Con ayuda de Guillermina pensaba , voy a hacer la pamema de que he sacado este niño de la Inclusa, para que en ningún tiempo me lo puedan quitar..."
¡Hasta el próximo artículo de ilusa hipotenusa y apoteósico apotema! ;-)
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