Candongo es un simpático adjetivo que se emplea de forma coloquial, para designar a alguien agudo, hábil para engañar, candonguear y lograr artificiosamente cualquier fin. En su reportorio destaca su especial tendencia a hacer zalemas o zalamerías (demostraciones de cariño afectadas y empalagosas).
Por si fuera poco, candongo también puede calificar a la persona que se escaquea de parte o todo el trabajo que debe hacer...
El escritor y periodista del Romanticismo Antonio Flores Algovia (1818-1865) en Ayer, hoy y mañana, ó, la fe, el vapor o la electricidad nos deja este ejemplo ilustrativo de nuestra voz del día:
…-No eres tú mal candongo, dijo el parroquiano; demasiado entiendes lo que quiero decirte. Me haces faltar a la guardia, exponiéndome á un arresto seguro, y quieres privarme también de tus embustes. Eres el mayor noticiero de la corte, y ahora, que tenías necesidad de pagarme de algún modo la tardanza, permaneces mudo.
-No hay nada nuevo, repuso Pajarito. Sobre todo para su mercé, que tiene un barbero más hablador…
¡Hasta la próxima voz!
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1 Comentarios:
Esta palabra se le he oído desde siempre a mi madre, y siempre me ha hecho muchísima gracia.
Buen fin de semana!
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